Carlos Pauner asciende el monte Everest

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Así lo anunciaba en su cuenta de Twitter

Carlos Pauner  ‏@CarlosPauner
Hemos hecho CIMA, de madrugada, estamos en pleno descenso hacia el campo IV, intentaremos seguir bajando!!  carlospauner.com  #everest

El alpinista aragonés corona el Everest y se convierte en el cuarto español, junto a Oiarzabal, Alberto Iñurrategi y Pasaban, en ascender las cimas más altas del planeta.

Hasta el momento en España tan solo el alavés Juanito Oiarzabal y el guipuzcoano Alberto Iñurrategi habían completado los catorce ochomiles sin oxígeno.

Comunicado en su web:

Carlos Pauner ha conquistado la cima del Everest a las 5 hora local. Ha salido del campo IV hacia las 8 de la tarde (hora local) y tras varias horas de ascensión en las que el viento le ha permitido avanzar, ha conseguido alcanzar la cima. Se encuentra de camino al campo IV y probablemente continúe el descenso.

Paumer: ”Exhausto, muy cansado después de intensas 24 h. y ya en el campo II, mañana hacia abajo… Gracias a todos por el aliento!! Carlos”

_rppaunerporsubida11974434_6c92b8daPauner, de 50 años, viajó hace un mes junto a los también alpinistas Raúl Martínez en lo que calificó como “la mínima expresión de un equipo” con el objetivo de lograr el ascenso sin oxígeno.  Y Carlos Sanz, multitrasplantado de hígado, cuyo objetivo es convertirse en la primera persona en el mundo en sus condiciones que alcanza el campo base del Everest.

El jacetano se convierte en el trigésimo segundo alpinista que ha logrado los 14 ochomiles, una hazaña que comenzó en 2001 con el ascenso al K2.

 

Las mentiras de Bárcenas en el Techo del Mundo

1358356907_1Luis Bárcenas también quiso escalar el Everest sin oxígeno. Entre los alpinistas que intentaron la hazaña se encontraba su gran amigo Luis Fragano alcanzaron la cima. Béghin y Garrido alcanzaron 8.700 m, Fraga 8.400 y Bárcenas 8.200 sobre nieve profunda. Y provocaron polémica, porque aseguraron haber abierto un camino, la  ruta española, que nunca ha sido reconocida por la federación.

everest-1987-trazados

Cara norte del Everest. Accesos directos al Corredor Hornbein: 1. Japoneses 1980. 2.- Españoles 1987 (la x marca la altura máxima alcanzada por la expedición, fueron Béghin y Garrido). 3.- Suizos (con Béghin) 1986.(Desnivel 173)

Esta actividad fue negada como nueva ruta por la Federación Española y su criterio predominó en la opinión pública y en la alpinista en medio de una fuerte polémica. Iba demasiado cerca de las otras y además no acababa en cumbre.

Adaptarse a la montaña durante un premonzón y monzón muy duros es lo que hicieron los españoles Luis Bárcenas, Agustín Casillas, Luis Fraga, Fernando Garrido, Pedro Holst, Bixen Itxaso, Antonio Ramos y Cristóbal Sala. Las circunstancias les obligaron a abandonar sus ideas de repetir y decidirse por un espolón que parecía más difícil, pero que sólo tenía un par de puntos con riesgo de avalancha frente a la totalidad de las rutas vecinas.

La Expedición de las Autonomias

portadaJunto a su amigo Luis Fraga, sobrino de Manuel Fraga, Bárcenas puso en marcha el 1 de Junio de 1987 la expedición. Su objetivo evidentemente político, después de que lo lograsen vascos y catalanes, era plantar en la cima la bandera española firmada por el Rey Juan Carlos, que oficiaba de Presidente de Honor y el patrocinio económico de las Cajas de Ahorro Confederadas

Esta “selección española” de montañeros de ocho autonomías fue escogida, contra lo que era costumbre, mediante un supuesto concurso abierto, «con el fin de que todos los montañeros españoles tuvieran la posibilidad de participar en la empresa», y no sólo catalanes y vascos. La intención de la expedición era descender desde la cumbre en paracaídas.

La conclusión del comité de la Federación de Montaña:  «la memoria de la aventura no se ajusta a la realidad». En el pronunciamiento del comité nacional se afirma que la expedición ‘se inició y finalizó sin ética’ y se concluye que es ‘inapropiado’ hablar de vía española, ya que ésta coincide con la vía japonesa creada con anterioridad.”

El descenso en esquí y el doping de Bárcenas

Biscen Itxaso denunció que Luis Bárcenas y Luis Fraga tramaron
todo para ser ellos los únicos que se llevaran la gloria: “Pronto me di cuenta de que lo que ellos prtendían era que nos desgastáramos  algunos, sobre todo Antonio Ramos y yo mismo, con el fin de  ellos estar en óptimas condiciones para afrontar, una vez todo preparado, el  ataque final”. “Toda la estrategia encaminada al triunfo personal de Fraga y Bárcenas y en muchos momentos les hicimos saber nuestro descontento con la estrategia”  Fraga y Bárcenas sólo “quieren ser elevados a la categoría de personajes públicos”.
Según Itxaso el francés Beghin había dado una versión distinta sobre la vía: “si él
dice que lo que hicimos es un itinerario, suscribo lo que él diga, es una
autoridad en este tema y más concretamente en esta pared.” Daniel Campos
señalaba que el vasco Biscen Itxaso, llegó a acusarle de ‘doping’, en referencia a Luis
Bárcenas. Y Piedrabuena recordaba que, en su día, Itxaso puso en tela de juicio
el descenso en esquís de Bárcenas (a su llegada a España, Bárcenas aseguraba que
había descendido la arista noroeste del Everest esquiando): “si yo hubiera
puesto unos esquís en mi mochila y me hubiera arrastrado por la pendiente
hubiera logrado la misma hazaña que Luis Bárcenas (…) Tuvimos que subir a
buscarlo, ya que casi sin vista y sin fuerzas bajó arrastrándose y cayendo
contínuamente.”

Un rescate increible en el Lhotse enfrenta a Oiarzabal y Pasaban.

En realidad hubo dos rescates  y en ellos participaron más de 50 personas. Expediciones como Himalayan Exporers, de Russel. Como la expedición IMG. Las expediciones de los Benegas, Patagonian Brothers. Y Endesa Everest sin O2.

La situación pintaba mal desde el principio, cuando llegaron las primeras noticias a España de la cumbre. El único que lo hizo con cierta seguridad fue Carlos Soria, todos los demás (Carlos Pauner, Juanito Oiarzábal, Juanjo Garra, Javier Pérez, Lolo González, miguel Ángel Pérez, Isabel García y Roberto Rodrigo) lo hacían “tarde”, como explicaba desde el campo base el experimentado alpinista Ferrán Latorre. Demasiado tarde, en torno a las 5 de la tarde (las normas básicas de seguridad en ochomiles aconsejan retirarse si a mediodía no se ha pisado ya cumbre), lo que auguraba un descenso complicado.

Según Maria Antonia Nerín (a través de dos llamadas en aquellos momentos) los hechos se desarrollaron de la siguiente manera, aunque hay que confirmar todo, sobre todo los horarios. Carlos Soria alcanzó el primero la cima, con oxígeno, a las 10am. Juanito, Carlos Pauner y Juanjo Garra, sin oxígeno a las 4pm. Javier Pérez, que les acompañaba, empleó oxígeno. A las 5 de la tarde llegan Lolo González y Miguel Ángel Pérez. Al bajar Lolo se perdió. A las 7pm pidió oxígeno y agua, pero tanto sherpas como compañeros estaban extenuados y no pudieron subir.
Isabel y Rober hicieron cima después, y llegaron al campo 4 con graves congelaciones que les impiden usar el ocho y el jumar. Allí Carlos Pauner sufre un edema cerebral. También se encuentra con ellos Mahdi, un iraní, que da síntomas de edema cerebral.
Se inicia el rescate. El argentino Damián Benegas asciende al campo 4 con reguladores de oxígeno y comienza el descenso. Isabel además ha perdido un crampón, y Rober baja totalmente ciego. Pauner junto a Salazar, Pérez, Juanito, Carlos Soria y Juanjo Garra parece ser que están descendiendo ya del campo 3 al 2.

Lo que contaron los rescatadores:

Campamento base, 5400 metros.- Hola a todos! Aquí estamos, con Willie y Matoco en el Campo Base, muy, muy cansados, luego de dos rescates este fin de semana. Primero, nos solidarizamos con Isabel y Rober, ambos de la expedición española, quienes luego de alcanzar la cumbre del Lhotse (con 8.516 metros, la cuarta cumbre más alta de la Tierra),el sábado por la tarde, descendieron al C4 con graves congelaciones. Con Matoco ascendimos al C4 con reguladores de oxígeno y vendas para curar sus dedos congelados, y luego descenderlos al C 3. Rober bajó totalmente ciego.

Luego, nos enteramos también que el español Lolo González necesitaba ayuda. Había alcanzado la cumbre de Lhotse el sábado por la tarde y se perdió al bajar, lo daban por muerto. Luego de deliberar con Willie desde el Campo Base, decidimos emprender el rescate con Matoco y lo encontramos vivo! Estaba a  7.950 metros con dos piernas rotas, se había caído en el corredor. Implementamos un sistema de poleas, para izarlo 60 metros hasta la cuerda fija, y luego de 9 horas que duró el rescate llegamos al C4 a pasar la noche.

En la página web de Edurne Pasaban y las crónicas publicadas en la prensa nacional, pueden leerse los últimos momentos de la expedición de la tolosarra. En ella se señala su abandono del ataque a cima por enfermedad de los sherpas y excesivo viento, el mismo día que Juanito y sus compañeros logran la cima del vecino Lhotse y, a falta de confirmar los datos oficiales, alcanzaron la cima del Everest más de una docena de personas, realizándose un vuelo en parapente biplaza desde la cima protagonizado por dos sherpas.

Oiarzabal: “Quiero pensar que se le ha ido la olla, sino sería mucho peor. Edurne (Pasaban) miente cuando dice que ayudaron en el rescate del Lhotse. Ella y sus compañeros y sus sherpas no se movieron del campamento base durante todo el tiempo y si los tres alpinistas que bajaron están vivos, es gracias al trabajo verdaderamente increíble de los argentinos Damián y Willy Benegas y Matoco (Matías Erranz)”.

“El día de cumbre cada uno subió a su ritmo, en función de sus fuerzas. Los primeros en hacer cima fueron Soria y su sherpa Muktu, que llevaban oxígeno embotellado y la alcanzaron entre las 9.00 y las 9.30 horas del 21 de mayo. El segundo fui yo, entre la 1 y la 1.30 horas. Subí bien, pero sufrí por el frío, el viento y la falta de oxígeno. Luego lo hicieron Pauner, Garra, Pérez y su sherpa, todos menos Pérez sin oxígeno. Notaba mal los pies así que bajé de prisa; fui el primero en regresar al campo 4 (7.900 metros) a las 16 horas. De bajada coincidí con Miguel Ángel Pérez, a continuación Lolo quienes subían despacio. Más abajo me crucé con Roberto Rodrigo e Isabel García. Ya iban tarde y se lo dije, a lo que ella me respondió que “iba a subir a toda costa, pasase lo que pasase”. Ahora ambos están ingresados en un hospital de Zaragoza con graves congelaciones que les van a acarrear serias amputaciones de dedos de pies y manos, en fin… Así les pasó, que llegaron al campamento 4 a las 6 de la mañana del día siguiente agotados y ya congelados. Subir así es algo que no se puede comprender.”

“Voy a contar lo que pasó. Está escrito con todo detalle en un comunicado que he colgado en mi página web (www.juanitooiarzabal.com) y lo puede corroborar cualquiera de los compañeros que estuvo allí conmigo. Lo primero decir que todos: Carlos Pauner, Carlos Soria, Juanjo Garra, Javier Pérez, Miguel Ángel Pérez, Manuel González Lolo, el checo Radek y un servidor, compartíamos permiso, pero cada uno era autónomo para subir. Lo que ocurre es que finalmente el tiempo y la instalación de la ruta nos hizo coincidir a todos el día de ataque a la cima, como es lógico. Junto con nosotros subieron otros alpinistas, pero que no venían con nosotros y que fueron quienes sufrieron los accidentes, junto con Lolo.”

En mi opinión Edurne participó de forma activa en el rescate desde el campamento base, con las llamadas y ofreciendo las botellas de oxígeno (se dice que también económicamente). Y ella no achaca el no haber afrontado la cumbre  a los rescates, ya que las cosa se complicaron antes con la enfermedad de sus sherpas. La retirada se produce porque ” Estamos exhaustos y Vitor, nuestro meteorólogo, no nos ha dado una previsión buena para los próximos días. Es la mejor decisión para todos.”

Las críticas hacia los rescatados llegan desde las empresas de expediciones comerciales, Rusell Brice, el director más importante de expediciones comerciales que opera en el Everest, les acusa de falta de profesionalidad

Oiarzabal no se muerde la lengua “Tiene gracia que me acuse, que nos acuse, el máximo responsable del circo que hoy es el Everest, que lo ha creado para enriquecerse; el responsable de que las rutas normales estén llenas de basuras y botellas de oxígeno abandonadas; el responsable de haber convertido la montaña más alta del mundo en una montaña vulgar. Sólo puedo contestarle con mi historial, creo que es suficiente.”

Las Reglas del Juego, vuelve Al Filo De Lo Imposible.

El domingo 13 a las 21h por La2 y el canal de HD inician la nueva etapa en AL FILO con la emisión del capítulo “Las Reglas del Juego”. El programa narra la expedición realizada por Edurne Pasabán y el equipo de AL FILO al Shisha Pangma en otoño de 2009.

El Documental LAS REGLAS DEL JUEGO narra la expedición realizada por Edurne Pasabán Y el equipo de AL FILO al Shisha Pangma en otoño de 2009. Esta montaña es la que más se está resistiendo a Edurne para avanzar en su reto, está será la cuarta vez que la visita con la esperanza de alcanzar su cima por la cara Sur.

En caso de conseguirlo le quedaría solo el Annapurna para culminar su gran sueño.

LA RUTA

La pared sur del Shisha Pangma es una muralla de más de 2.000 metros de desnivel , formada por canales de nieve y hielo que discurren entre espolones de roca con pendientes que van desde los 45 hasta los 65 grados de inclinación. Esta montaña requiere una escalada de dificultad mantenida y, en consecuencia, un alto grado de concentración a la hora de acometer su ascensión.

La estrategia de ataque a la cumbre contempla el montaje de tres campos de altura .

LA MONTAÑA

El Shisha Pangma, único ocho mil situado totalmente en el Tíbet , es la menor de esta lista de 14 cumbres, con 8.027 metros , dato que no le resta peligrosidad y dificultad. De hecho ha sido la última en ser conquistada.

El Shisha Pangma , significa en tibetano “Montaña sobre las praderas llanas” , y junto con el Cho Oyu, cuenta con una extensísima cima, dándose a menudo casos en que los alpinistas llegan a la cresta sin tener claro en qué dirección está la cumbre principal.

Carmen Portilla

 

Simone Moro tumba un mito del himalayismo

El italiano conquista el G II, sin cuerda fija y a 46 bajo cero, y es el primer alpinista en subir en invierno un ochomil del Karakorum

“Tenemos una gran oportunidad para dejar claro al gran público en qué consiste el alpinismo auténtico”, señalaba el himalayista italiano Simone Moro, de 43 años, hace apenas una semana, soportando 25 grados bajo cero al pie del Gasherbrum II (8.035 metros, Karakorum, Pakistán). De momento, y para que el mensaje cale hondo entre los profanos, Moro y sus dos acompañantes, el kazajo Denis Urubko y el estadounidense Corey Richards, han hecho historia: nunca antes se había podido conquistar una montaña de ocho mil metros en pleno invierno en el Karakorum, donde las temperaturas son más extremas que en el Nepal. Los 14 ochomiles del planeta se reparten entre Nepal (9) y Pakistán (5), pero K2, Broad Peak, Nanga Parbat, Gasherbrum I y II habían repelido todos los intentos de cima invernales. La causa: “El viento que te destroza en combinación con el frío existente, que hace que padezcas sensaciones térmicas próximas a los 60 grados bajo cero”, expone Moro, un alpinista que escogió el camino más difícil para no traicionarse ni engañar al público.

Su filosofía es tan honesta como sencilla: “No quiero vender como una gesta lo que no lo es”. La cordillera del Karakorum, situada un poco más al norte que Nepal, sufre temperaturas sensiblemente inferiores y vientos mucho más violentos, lo que explica que todos los intentos se hubiesen estrellado hasta la fecha. El propio Moro pasó dos inviernos seguidos en el Broad Peak, dos meses cada vez, sin apenas opciones de cumbre, y en su mejor intento renunció a 7.800 metros: “Tenía la cima a mano, pero se me hubiera hecho de noche en el descenso y habría muerto”, resumió entonces. Moro podía haberse hecho rico y más famoso aún en Italia si se hubiera dedicado a coleccionar ochomiles en primavera o verano. Pero no le interesaba ni lo uno ni lo otro. En cambio, deseaba con todas sus fuerzas hacer historia, ir donde nadie había ido, experimentar lo que a estas alturas parecía absurdo, por imposible. El tiempo le ha dado la razón.

Anoche, un día y medio después de hollar la cima del Gasherbrum II, el trío de escaladores todavía no había alcanzado el campo base. Al frío casi inhumano (dos días antes de partir hacia la cima soportaron 46 grados bajo cero a 6.500 metros) hay que añadir el estilo escogido para escalar esta montaña: ni un metro de cuerda fija, ni un solo porteador de altura, máxima ligereza y velocidad para escapar de unas condiciones de una dureza extrema. “Son unas condiciones que te devoran, te dejan sin fuerzas, te adormecen y te matan. Es preciso volar en la montaña, no dejarse atrapar”, cuenta Moro.

En verano, en cambio, la montaña está cosida por cuerdas fijas, plagada de tiendas de campaña y asaltada por porteadores y alpinistas. Fieles a su estrategia, los tres montañeros decidieron dejar ayer la tienda a 6.900 metros y salir a las tres de la madrugada al amparo de unas condiciones de escaso viento. En apenas ocho horas y media se plantaron en la cima, justo a tiempo de comprobar cómo las condiciones variaban y el viento traía nubes, ventisca y problemas. Durante su ascensión, soportaron temperaturas de 40 grados bajo cero y sensaciones térmicas propiciadas por el viento aún más elevadas. A través de la radio, Simone asegura que ninguno ha sufrido congelaciones. Parece un milagro. Ahora, los tres buscan abrirse camino en la zona intermedia de la montaña, trufada de grietas que deben esquivar ante la escasa visibilidad.

La relación del alpinismo con las aventuras invernales en el Himalaya fue exclusivamente un asunto polaco: entre 1980 y 1988 se ascendieron todos los ochomiles de Nepal salvo el Shisha Pangma y el Makalu. Polacos fueron todos sus conquistadores, con el gran Krysztof Wielicki a la cabeza, quien se adjudicó Everest, Lothse y Kangchenjunga. Solo los hombres de acero del este, solo los polacos parecían lo suficientemente locos como para someterse a tamaña tortura, así que cuando estos se retiraron el himalayismo invernal cayó en el olvido al tiempo que explotaba la actividad primaveral o estival que transita las rutas normales con medios artificiales. Inspirado e impresionado por los polacos, Moro decidió orientar su carrera hacia las invernales y en compañía de un polaco conquistó el Shisha Pangma en 2005. Cuatro años después se adjudicó junto a Denis Urubko el Makalu, también en invierno, y esto le convenció para no desistir en su empresa más querida: ser el primero en pisar un ochomil del Karakorum cuando nadie quiere estar ahí en esas fechas.