Álex Txikon intentará la ascensión invernal sin oxígeno artificial al Everest

Txikon alex-txikonpretende hacer historia escalando la montaña más alta del mundo, el Everest. Intentará hollar su cima en invierno, por la cara sur de la montaña y de la manera más pura: sin oxígeno.

14827619187959Le acompaña Carlos Rubio, será la mano derecha de Txikon  y además serán de la partida Aitor Báez -realizador- y Pablo Magister -cámara-.   Contará con cinco sherpas nepalíes y un grupo de cerca de 20 personas en el Campo Base.

Los permisos, la infraestructura y la búsqueda de apoyos, igual de complicada que antes de hacer historia en el Nanga Parbat. Cuenta con el respaldo de varios patrocinadores, pero Txikon afronta casi todo el coste del proyecto, sufragado con conferencias.

Como novedad, habrá un seguimiento continuo en forma de película de cada momento de esta aventura que durará, aproximadamente, dos meses. Para ello, contaremos con la última tecnología audiovisual y un gran equipo especializado: Carlos Rubio, 28 años, es un alpinista, escalador y esquiador extremo de gran talento; Aitor Bárez, 40 años, director y realizador de la película que grabaremos, y Pablo Magister, 27 años, cámara, alpinista y piloto de Drone.

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Video partida de AX

”El estilo de expedición es pesado, pero luego vamos a intentar la cumbre en estilo ligero. Es pesado pero vamos a intentar movernos con agilidad, con rapidez y eficacia. Viene un equipo de siete sherpas para equipar la Cascada de Hielo, porque nosotros solos no podemos. Y luego alguno de ellos nos echará una mano también por arriba. Son escaladores nepalíes (me gusta más llamarles así que utilizar la palabra sherpa) con muchísima experiencia. Además, desde finales de los años ochenta o principios de los noventa no ha habido expediciones al Everest que hayan equipado ellas mismas la montaña. El equipo de campo base calculo que seremos 16  personas, más la gente que venimos de aquí.”

El Everest ha sido subido en invierno en contadas ocasiones.

La primera la realizaron el lejano 17 de febrero de 1980 dos míticos escaladores polacos, miembros destacados de los apodados ‘guerreros del hielo’: Krzystof Wielicki y Leszek Cichy. Eso sí, se apoyaron en un potente grupo de 20 alpinistas dirigidos por Andrzej Zawada y utilizaron oxígeno embotellado.

La segunda ascensión invernal del Everest se logró en diciembre de 1982 por el japonés Yasuo Kato. Miembro de una numerosa expedición nipona, le acompañó hasta 85 metros bajo la cima Toshiaki Kobayashi, pereciendo ambos durante la bajada al agotarse sus reservas de oxígeno embotellado. Once años después se realizó la tercera invernal, por dos miembros de otra numerosa expedición japonesa, que también prepararon la ruta antes del inicio oficial del invierno.

La cuarta invernal (primera sin oxigeno) del Everest la protagonizaron el sherpa Ang Rita, integrado en una expedición coreana, junto con Young-Jo Heo, que lograron la cumbre el 22 de diciembre de 1987. En esta escalada Rita no utilizó botellas de oxígeno en ningún momento. Técnicamente fue una ascensión realizada en invierno, aunque el que todo el desarrollo previo al día de cima fuese en otoño, hace que los más puristas invaliden la hazaña.

La quinta invernal también pertenece a una expedición pesada japonesa. Su mérito es que al contrario que todas las anteriores ascensiones se realizaron por la ruta normal de Nepal, en esta ocasión subieron por la pared suroeste seis de sus miembros el 22 de diciembre de 1993.

Alex Txikon nació el 12 de Diciembre de 1981 en Lemoa (Bizkaia), en el seno de una numerosísima familia (es el menor de 13 herman@s). Junto al club alpino Ganzabal se inició y formó como montañero, coronando su primer ‘ochomil’, el BroadPeak (8.051m), con apenas 21 años. Desde entonces ha participado en cerca de 30 expediciones, ha hollado 10 de las 14 cumbres más altas del mundo.

 

Tras seis años trabajando como cámara de altura para ‘Al filo de lo Imposible’ y apoyando también a Edurne Pasaban en su proyecto ‘14×8.000’, en 2011 sintió haber agotado una fase y, declinando la invitación del equipo de Pasaban para el Everest, prefirió embarcarse en nuevas aventuras y nuevas formas de alpinismo. Es así como se inició, entre otros, en las expediciones invernales por las que hoy es especialmente conocido y reconocido.  Estos últimos años ha apostado, en definitiva, por proyectos menos fructíferos o exitosos en cuanto a cimas alcanzadas pero mucho más valiosos en términos alpinísticos. Caras norte, nuevas rutas, estilo alpino, escalada en grandes paredes… una apuesta arriesgada pero infinitamente más satisfactoria.

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Álex Txikon, Ali Sadpara y Simone Moro, los primeros en pisar en invierno la cumbre del Nanga Parbat

ApproachingNangaParbat

El Nanga Parbat es el ochomil más occidental del planeta; está situado en la región de los Gilgit-Baltistán (antes Territorios del Norte), en Pakistán, al sur del río Indo. La diferencia de altura con el fondo del valle, distante sólo 25 km, alcanza alrededor de 7.000 metros. Tiene un tremendo relieve vertical sobre el terreno local en todas direcciones. En la cara sur del Nanga Parbat se encuentra la pared más grande del planeta, la Cara Rupal, que se eleva 4.600 metros desde su base, siendo la prominencia más alta del mundo.

Primera ascensión

El Nanga Parbat fue escalado al fin por primera vez el 3 de julio de 1953 por el austríaco Hermann Buhl, quien formaba parte de un equipo germano-austríaco. La expedición fue organizada por el medio hermano de Willy Merkl, Karl Herrligkoffer, de Múnich, mientras que el líder de la expedición fue Peter Aschenbrenner de Innsbruck, quien había participado en los intentos de 1932 y 1934. Para entonces, 31 personas habían muerto ya en la montaña.

¡cima en el Nanga Parbat invernal!

“¡Cumbre!”, anunciaban través de su walkie el alpinista de Vizcaya Alex Txikon y sus compañeros Simone Moro, de Italia, y Alí Sadpara, de Pakistán, al pisar el punto más alto del Nanga Parbat, de 8.126 metros. A las 15,37 horas de Pakistán, cuatro menos en España, alcanzaban la cima los tres, mientras que italiana Tamara Lunger “ha parado unos metros más abajo”. Hasta hoy nadie había coronado en invierno el Nanga Parbat.

 

 

(26/02 a las 16:45).- Han descendido ya al C4 (7.200 m). Han tenido que pasar 28 años y 29 expediciones antes de que alguien pudiera ascender el Nanga Parbat (8.126 m) en invierno. Lo han conseguido hoy después de una larga jornada que empezaba a primera hora de la mañana desde los 7.200 metros del C4 y que les llevaba hasta los 8.126 metros de la cumbre a las 15:37 horas de la tarde, hora pakistaní. Tamara Lunger, que partió con sus tres compañeros, se quedó unos metros más abajo.

Un equipo improvisado para la historia

Álex Txikon lideraba un equipo internacional con el italiano Daniele Nardi y el pakistaní Ali Sadpara como compañeros –del que se habían caído antes de viajar Ferran Latorre y el polaco Janusz Golab–. Por su parte, Simone Moro y Tamara Lunger buscaron la cima inicialmente a través de una ruta diferente (por la del intento de Reinhold Messner de 2000 en lugar de la Kinshofer de Txikon y compañía).

Cuatro personas de dos equipos diferentes que se han fusionado en uno, los citados Txikon, Sadpara, Moro y Lunger. Montañeros tan curtidos como el polaco Tomek Mackiewick, para quien este era su sexto invierno en el Nanga Parbat, tuvieron que desistir. Mackiewick y la francesa Elisabeth Revol llegaron al límite a los 7.300 metros. El termómetro cayó hasta los 50 grados negativos y la prudencia y el cansancio extremo les llevaron a dar marcha atrás.

Ahora, el único ochomil “virgen” en invierno es el el K2, de 8.611 metros, en la cordillera del Karakórum.

Simone Moro,  el italiano se ha convertido, con la cima del Nanga Parbat, en el alpinista con más primeras invernales a ochomiles: Shisha Pangma (2005), Makalu (2009), Gasherbrum II (2011) y Nanga Parbat (2016). Sus cuatro superan las tres que acumulaban desde los años ochenta Jerzy Kukuczka (Dhaulagiri en 1985, Kangchenjunga en 1986 y Annapurna en 1987) y Krzysztof Wielicki (Everest en 1980, Kangchenjunga en 1986 y Lhotse en 1987).